Durante la EGB mis notas fueron de sobresaliente de media, a los 5 años empecé a tener problemas con los compañeros y culminó a los 7 cuando me arté y devolví los golpes.

Un niño como yo, lo empujé fuerte y cayó de espaldas contra un bordillo, sangraba mucho por la nuca, y como vivían cerca, me escapé del cole, y fuí a avisar a su madre, y le dije que su hijo se moría y que le había pegado yo. Le recomendaron a mis padres que hiciese algo para quemar la energía y me apuntaron a Karate, mi profesor, muy bueno, ya murió, me enseñó disciplina y a combatir, su hijo empezaba a celarse y comencé a tener problemas con él, y luego cambié de etapa, a la segunda y cambié de cole, con lo que este problema se solucionó. Pero comenzaron otros, siempre hay cabrones que te hacen la vida más difícil, en 7º llegó un día que en clase me estaban apaleando entre 6 y una niña (Rosa) vino a defenderme, entonces uno de aquellos le pegó a ella y ya no aguanté más, empecé a pegar y a devolver los sillazos y volaron mesas, al final 2 estaban quietos y sangrando en el suelo y los otros en una esquina haciendo piña y sangrando pero conscientes, me quedé con la niña al lado y el resto del aula había salido y esperaban en el pasillo, recuerdo aquel silencio y luego los lloros de los de la esquina, se hizo la tranquilidad en mi cabeza. Al final conseguí acabar toda la EGB en su tiempo y con buena nota.

Comencé el BUP y con ello la adolescencia, en segundo de BUP era un martirio y suspendí tanto que tuve que repetir, me pasé de ser un niño con buenas notas a ser un rebelde y comencé a tener amigos que aunque drogadictos, en el sentido de Hachís y Anfetas, me recomendaron que yo no me iniciase, fueron buenos amigos, alguno de ellos ya no están en este mundo. Recuerdo que uno de ellos tenía problemas de maltrato con su padre, cuando llegaba borracho le pegaba a él y a su madre, un día se artó tanto que el que recibió fué el padre, para proteger a la madre y a sí mismo, creo que el padre murió unos días después de la paliza que recibió de su hijo, nunca volví a saber de él, desapareció después de todo aquello, tampoco creo que lo pillase la policía, sinceramente ojalá ni lo hayan buscado. Si yo no acabé drogado en una esquina se lo debo a ellos, ya de aquella el mundo me parecía muy injusto y la humanidad deplorable en general, y lo sigo creyendo, ahora convencido por la experiencia, desde luego no van todos en el mismo saco, pero no hay más que mirar los océanos, las cunetas de las carreteras o los lugares públicos después de una juerga o un botellón, intentar hablar con alguien por la calle, no siempre sale mal, pero la mayoría de las veces lo que te encuentras es mala educación, mierda y más mierda, ya ni que decir de las noticias porque les he cerrado el canal, apenas me entero de algo que no sea a través de la BBC y cuándo ésta falle no miraré ninguna.

Tuve que dejar BUP en tercero, sin aprobarlo todo, cumplía los 18 y me quería ir de casa, me fuí a la Brigada Paracaidista, cuando mis padres se enteraron me intentaron convencer de que no, pero esto sólo supuso un mayor interés en marchar, fueron un año y medio muy duros, de mucha disciplina acabado de salir de casa, de 300 que éramos cuando entramos sólo 90 firmamos el contrato y acabamos la instrucción. Tuve que aguantar los golpes de los veteranos, no me amoldé a sus deseos y llegó un momento en que pasaba demasiado tiempo despierto, yo les pegaba de día y ellos a mi de noche, dos meses aguanté aquel calvario, hasta que di con mis huesos en el dispensario, el Teniente vino a verme y cuando le expliqué que no quería dejar la unidad sino cumplir con el tiempo que me quedaba tranquilo, según me contaron después, subió e impuso la disciplina de la pistola, los amenazó de muerte directa con la pipa en la cabeza y cuando volví del dispensario ya me dejaron en paz. Pude acabar el año y medio tranquilo en este aspecto, era un teniente que había sido Cabo cuando la guerra con Marruecos, tenía la medalla del Sidi Ifni en su pecho y era legionario hasta la médula, con 60 años sólo le aguantábamos el ritmo corriendo otros dos y yo, todos los demás vomitaban el kalimocho del día anterior por el camino y los recogíamos de vuelta de la carrera. Gracias mi Teniente. Otros compañeros no acabaron y los enterraron antes, uno se cortó las venas una noche a la vuelta de unas maniobras y otro se suicidó cuando estaba de guardia, otro cogió a un oficial por el cuello y no lo soltaba hasta que 5 de nosotros pudimos soltarle el cuello, el oficial casi no sobrevive, pasó por todos los colores del arco iris y el chaval fué ingresado en la 4ª planta del Gómez Ulla, la de psiquiatría, atado a una cama, no se nada de él, 1988 fué un año muy duro.

Cuando volví del ejército quería volver a estudiar, y acabé el BUP con un suficiente y luego COU, me quedaron 7 asignaturas para septiembre y las pude aprobar todas juntas y aprobar selectividad para empezar la carrera al año siguiente, la recomendación que se me hizo en función de cómo había ido el bachillerato era la de estudiar Telecomunicaciones, pero sólo se daba en Vigo, y no tenía fondo económico ni nota media para tal empresa, así que me matriculé en la Escuela Universitaria Politécnica de Ferrol en Ingeniería Técnica Naval, especialidad en Servicios del Buque (todos los motores y maquinarias y sistemas dentro de un barco eran objeto de mi estudio a excepción del motor principal). Tuve que dejarla porque mis padres me dijeron que era el turno de mi hermano y que yo ya me tocaba trabajar, no había recursos económicos para todos así que volví a lo que sabía hacer, el ejército, sin acabar la carrera.